Turismo Arqueológico en Perú
La historia arqueológica del Perú empieza hace
unos 20 000 años con el hombre de Pacaicasa, en Ayacucho. En el transcurso de
los siguientes milenios distintas culturas fueron apareciendo, desarrollándose y
expandiéndose en todo el territorio, sembrando por sus parajes vestigios de gran
valor arqueológico.
5000 años atrás, Caral era una vibrante ciudad de monumentales pirámides, y hoy,
su legado nos muestra su elevado grado arquitectónico, así como su compleja
organización política y social, a la par de civilizaciones como Mesopotamia,
Egipto, India y China (1.500 años antes de las culturas mesoamericanas), es por
lo que el Perú es considerado la cuna de la civilización americana. Con esta
base social surgieron varias culturas, como Chavín en el norte andino, una de
las civilizaciones formativas, la cual desarrolló avances tecnológicos en
agricultura, hidráulica, arquitectura y escultura en piedra. Posteriormente, en
la costa norte surgieron un par de culturas con mucha presencia en la
actualidad, Moche y Chimú, muy significativas en el desarrollo gubernamental y
artístico, un ejemplo de aquello es el descubrimiento del Señor de Sipán y la
ciudad de barro más grande del mundo, Chan Chan. En la costa sur destacaron las
culturas Nazca y Paracas, la primera con vestigios tan maravillosos como para
que solo los dioses de aquellos tiempos pudieran ver sus ofrendas desde los
cielos (las Líneas de Nazca). En el sur andino resaltaron poderosos señoríos
como los Tiahuanaco y Wari, grandes conquistadores que erigieron un complejo
imperio con una estructura de precisión única, tanto en construcciones como en
hidráulica. A raíz de toda esta antesala de imponentes civilizaciones emergió el
Imperio Inca (1400-1532), el cual plasmó su supremacía a lo largo de todo el
continente sudamericano, el Tawantinsuyo, cuya capital era el Cusco y su máximo
gobernante fue el noveno Inca Pachacútec, quien junto con su hermano Cápac
Yupanqui iniciarían la continua expansión de su imperio.
Esta pequeña síntesis nos manifiesta que el Perú arqueológico no solamente es
incaico sino también territorio de culturas primigenias como Caral o de antiguos
gobernantes poderosos como el señor de Sipán y podemos asegurar que a pesar de
los numerosos hallazgos, las investigaciones continuarán asombrándonos con
nuevos descubrimientos.
El Perú nos sumerge en un mundo mágico, místico, lleno de energía que solo podrá
sentir aquel que se aventure a visitar su patrimonio cultural e histórico.