Deporte de aventura en Tumbes
Ubicado en el extremo septentrional del Perú,
Tumbes es el departamento más pequeño del país. Su tamaño, sin embargo, tiene muy
poco que ver con su diversidad y riqueza natural, considerada por los conocedores
como una de las joyas vivientes de América tropical.
Al ingresar al territorio tumbesino a través de la carretera Panamericana el viajero
se verá inmerso en un mundo de dos dimensiones bien definidas. Una amplia, extensa
y azul, dada por el mar que se abre hacia el oeste, y otra, misteriosa y casi desconocida,
de colinas y bosques retorcidos, que asoma al oriente. La primera es la que generalmente
convoca a los visitantes, quizás atraídos por esas aguas siempre tibias y cristalinas,
hogar de grupos de delfines y grandes cardúmenes de peces tropicales.Lo cierto es
que la gran diversidad de escenarios de Tumbes hace posible practicar muchos deportes
de aventura.
Las playas tumbesinas gozan de una merecida fama en el país. Punta Sal, Acapulco,
Punta Mero, Zorritos y La Cruz son las únicas que garantizan un sol radiante todo
el año.Zorritos y Punta Sal se convierten en los destinos de miles de turistas que
llegan desde todas partes del mundo.Olas excepcionales para el surf (tabla hawaiana),
vientos parejos para kitesurf y windsurf y Gran biodiversidad marina, ideal para
los amantes del buceo y caza submarina. Cabe destacar que próximamente Punta sal
dispondrá de un campo de golf. La asociación empresarial Blue Marlin, compuesta
por la cadena de Hoteles Decameron y Nuevo Mundo, anunció la construcción de un proyecto
hotelero en Punta Sal que contempla la construcción de 600 habitaciones, piscinas,
cancha de golf y salones de eventos, entre otros, con el servicio todo incluido
(hospedaje, alimentación, traslados) y prevé ser el primero de este tipo en Perú,
lo que ha generado gran expectativa en el mercado. Así mismo para los más aventureros
desde Nueva Esperanza y Mal Paso hay posibilidad de sobrevolar este maravilloso
litoral norteño en Ala Delta o Parapente.
Si el litoral ofrece sus playas a los surfista, “el mar adentro" es pródigo en especies
consideradas como trofeos para los pescadores deportivos: Marlín negro, Marlín rayado,
Atún, Wahoo, Dorado, Merlo, entre otros.Hasta estas aguas llegan los pescadores
tumbesinos, quienes –armados de rudimentarios arpones de mano– persiguen los cardúmenes
en procura de un certero disparo que lleve carne a la mesa. Los hay también que
ingresan durante la mañana a bordo de frágiles balsillas y parecen caminar sobre
la superficie de las aguas, mientras "pintean" las bajas en busca del gran mero
muriqui y el congrio, soberanos absolutos de las profundidades.
Pero no todo en Tumbes mira hacia el océano. A tan sólo unos pocos kilómetros tierra
adentro se abre un mundo completamente diferente, marcado por suaves montañas y
quebradas donde ríos de arena serpentean sin prisa durante décadas. Es por aquí
por donde discurre, caudaloso y sereno, el gran río Tumbes. Sus aguas de color chocolate,
cargadas de sedimentos, sirven de límite no sólo al Perú y Ecuador, sino también
a dos áreas naturales protegidas por el Estado: la Zona Reservada de Tumbes y el
Parque Nacional Cerros de Amotape. El recorrido de este río, plagado de rápidos
y paisajes de ensueño, lo convierte en un atractivo de gran interés para los amantes
de los deportes de aventura. Fue recién a mediados de 1996, que una expedición de
jóvenes viajeros peruanos recorrió las secciones nunca exploradas de su curso.Este
río es el más caudaloso de la costa y su temporada es de mayo a octubre. También
en la Reservada de Tumbes y el Parque Nacional Cerros de Amotape se practica el
Ciclismo de Montaña y Trekking, los cuales podrán colmar las máximas expectativas
para los amantes de estos deportes.