Balneario Punta Sal
Las azules y frescas aguas del Pacífico, la suave
arena y el desierto se conjugan para crear el Balneario de Punta sal, (también conocida
como Punta Sal Grande) es una inmensa playa en forma de herradura de alrededor de
5 Km, de longitud, la zona sur de la playa es de tipo rocoso con algunas formaciones
de pocitas y las zonas central y norte de la playa son de tipo arenoso.
El Balneario consta de menos de 100 casas y varios hostales y hoteles, la mayoría
ubicadas en primera fila (frente al mar). La gran mayoría de las casas son de los
pescadores que habitan esta playa por décadas. Ésta es la población originaria del
lugar y saben compartirlo con cualquier foráneo. En esta agua se pescan la "raya",
el "coche", el "pez espada" o la "lisa", además de diversas especies de mariscos,
elementos básicos en la comida local. Ver trabajar a estos hombres crea una sensación
de deseo en el forastero por imitarlos, ir en busca de su propio alimento, manejar
la balsa al antojo del mar y esperar a que las redes se llenen -el trabajo en su
forma más natural. Ellos construyen sus propias balsas y siempre separan un espacio
al que quiera acompañarlos a pescar. Si desea ir a pescar puede coordinar con los
balseros, o alquilar un bote. Cerca del mediodía la parte más alejada de la playa
adquiere vitalidad con la compra-venta de productos. Pescadores, amas de casa y
turistas se involucran en el negocio por adquirir el mejor pescado, y si no encuentra
lo que quiere, puede encargar su encomienda a los pescadores o buzos los cuales
se la conseguirá para el día siguiente.
Punta Sal es una playa para el relax, para disfrutar del sol, del mar, la paz y
tranquilidad que felizmente aún se mantienen, un paraíso para la pesca deportiva
y el buceo y una oportunidad para disfrutar de largas caminatas y/o cabalgatas a
lo largo de la orilla.Debido a la orientación que tiene la bahía con respecto al
litoral y a la presencia de un cordón de cerros en la parte posterior del balneario
(una suerte de cortaviento natural), la playa de Punta Sal en sus zonas sur y central
es de tipo protegida con poco viento y mar calmo, y da la sensación de refugio y
huida de la civilización que a cientos de turistas atrae. Aquí hay pocas palmera,
la mayoría introducidas por el hombre, lo que se ve en cientos de kilómetros alrededor,
son las frondosas ramas de Algarrobos.
Los paisajes conmovedores y sorprendentes están por cualquier parte donde se mire.
En especial, desde la cima de las montañas se observa una panorámica completa de
todo Punta Sal. El cielo y el mar infinito ofrecen un espectáculo de diversos tonos
azules y, al atardecer, parece que todo se somete a la incandescencia del sol tornándose
el lugar de color anaranjado. A Punta Sal llegan visitantes de todo el mundo, pero
nunca al punto de alterar la tranquilidad del lugar. Aquí no hay las típicas aglomeraciones
del turismo masivo. El servicio hotelero siempre se abastece, aunque en temporada
alta es preciso hacer las reservaciones necesarias. Aquí el turista encuentra la
soledad de una playa imperturbable. Los bares, discotecas y luces de neón no tienen
cabida.
Debido a la orientación que tiene la bahía con respecto al litoral y a la presencia
de un cordón de cerros en la parte posterior del balneario (una suerte de cortaviento
natural), la playa de Punta Sal en sus zonas sur y central es de tipo protegida
con poco viento y mar calmo. Dado que se encuentra ubicada en el extremo norte del
Perú, las condiciones microclimáticas que presenta durante todo el año, inclusive
en invierno (julio y agosto) son de tipo tropical, con cielo despejado, sol radiante,
temperaturas cálidas del aire y del mar. En meses de verano ocasionalmente pueden
presentarse algunos días nubosos y con lluvias nocturnas, pero luego el fuerte sol
seca todo.