En el Cusco los pobladores de
tres comunidades del Valle Sagrado de los Incas, abren sus puertas
al peregrino a fin de compartir su vida cotidiana a través del turismo.
La estadía permite participar directamente en las actividades del campo, fiestas
y rituales, logrando un verdadero intercambio de vida
en equilibrio con la naturaleza. Les enseñarán su forma de
vida, sus costumbres, como arar con el ganado, preparar el pan, participar en ceremonias
de pago a la tierra, sembrar productos de la zona. Además, es posible revivir
mitos y tradiciones milenarios al contacto con los habitantes locales
durante el recorrido por las rutas ancestrales de los Caminos del Inca
y de Ollantaytambo. Este turismo en el Valle Sagrado
es promovido por PROMPERU y las tres comunidades abarcadas son:
Pumahuanca, comunidad que ofrece la posibilidad de aprender las
técnicas de cultivo andino junto a los pobladores locales.
Las salineras de Maras, donde el turista interviene
en el proceso de extracción de sal de las más de tres mil pozas construidas en tiempos
prehispánicos.
Yucay, localidad donde se practica el agroturismo
en un entorno dominado por un sistema de andenes incas (antigua hacienda del Inca
Huayna Cápac) y una compleja tecnología hidráulica que revelan su importancia histórica
y agrícola. La zona es ideal también para la práctica de ciclismo de montaña.
Así mismo la comunidad campesina de Raqchi que se ubica en la Provincia
de Canchis (Distrito de San Pedro) a 117 km. hacia el sur de la
ciudad del Cusco (2 horas), habilitó 11 casas familiares
rurales, en las que ofrecen servicios de alimentación y alojamiento,
y están preparados para atender grupos de visitantes, mediante
la modalidad de turismo rural y vivencial. Dentro
de sus atractivos turísticos destacan el Templo de Wiracocha
y su producción artesanal alfarera. Raqchi es también
conocido por el festival folclórico que realiza todos los años en junio, donde muestran
sus expresiones artísticas, a través de danzas y vestimentas típicas.