Intihuatana de Machu Picchu
El Intihuatana se encuentra en una de las explanadas
del Templo de las Tres Ventanas en Machu Picchu (Cusco).En
la tradición quechua, una huatana es un enlace, confluencia o ensamble entre dos
o más elementos. En este caso el Intihuatana es el enlace de la
tierra y el sol. Muchas incógnitas envuelven esta extraña escultura tallada en la
roca viva.
Los quechuas del Imperio Inca tenían al Dios Sol en el primer peldaño del escalafón
celeste, con el nombre sagrado de Inti. Como creador, era adorado y reverenciado,
pero a él también se acudía en busca de favores y ayuda, para resolver los problemas
y aliviar las necesidades, ya que sólo él podía hacer nacer las cosechas, curar
las enfermedades y dar la seguridad que el ser humano anhela. Así mismo su devoción
era porque los Incas sabían que el sol alimentaba a sus tierras, estos antiguos
pobladores adoraban a todo aquel que le ayudaba a vivir (naturaleza). Se supone
que el Intihuatana de Machu Picchu, al igual que muchos otros en
la geografía andina, era para los Incas el lazo de unión, el amarre, entre la tierra
y el sol. Ese amarre imaginario era para que el Inti diera más horas de luz en los
valles, con lo cual se podía trabajar más, y así mismo obtener varias y buenas cosechas.
El Intihuatana es visitado diariamente por centenares de turistas que, inexplicablemente,
sienten la energía o extraña fuerza que emana de este pequeño obelisco. No hay respuestas
a lo inexplicable. La única certeza es que en el Intihuatana la
energía fluye libremente, envolviendo a todos los visitantes que se atreven a tocarlo.
Muchas incógnitas envuelven esta extraña escultura. Algunos investigadores sostienen
que fue un adoratorio donde se "amarraba al Sol", o que fue
el reloj solar de Machu Picchu, para calcular, de acuerdo a las sombras
proyectadas por el sol, el tiempo y las estaciones del año, y otros ven en él una
señal de los seres del espacio. Ver para creer, lo dejaremos en su propio criterio.