Uno de los principales motivos de viaje a Perú,
es sin lugar a dudas conocer Cusco y Machu Picchu.
Visitar esta maravilla del mundo, será una experiencia única, y fascinante, donde
la majestuosidad de la ciudadela así como su misticismo lo transportará en los tiempos
del máximo gobernante que tuvo el Tahuantinsuyo, Pachacútec.
El único hotel ubicado en las faldas de Machu Picchu está asociado
a la IGTLA (International Gay Lesbian Travel Association), la institución
que agrupa a los profesionales del turismo gay y lésbico. Cuenta
con más de 1,000 empresas asociadas en todo el mundo que promueven infinidades de
destinos para el disfrute de este colectivo. Así mismo el pueblo
de Aguas Caliente, (localidad más próxima la ciudadela Inca), cuenta,
al igual que Cusco, con muy buenas opciones turísticas, además
de ser muy cosmopolita y tolerante con la comunidad homosexual.
En Cusco destaca su centro histórico y no solamente por sus legados
históricos, sino también por hallarse en él, más opciones de diversión y de apertura
GLBT. Alrededor de su plaza de armas, así como la Av. del Ejército,
o en el bario San Blas, se pueden encontrar mayores restaurantes y locales gay
friendly. Sin embargo se recomienda consultar con una agencia de viajes
especializada que, de manera personalizada, les brindara las atenciones del caso
aconsejándole de cuáles son los mejores tours o rutas específicas,
para que su estancia en Cusco sea de las más divertida
y placentera.
Anécdota: En el año 1973 el ingeniero Raúl Montesinos, decidió crear una bandera
para celebrar las bodas de plata de su emisora, Radio Tahuantinsuyo.
Montesinos llenó las calles de Cuzco con una insignia formada por
siete bandas horizontales que imitaban el arcoíris. El diseño se popularizó tanto
que cinco años después, en 1978, el municipio adoptó la bandera como propia. Las
coincidencias existen: ese mismo año, en San Francisco (EEUU), el artista Gilbert
Baker creó la bandera del movimiento gay para el Festival del
Orgullo Gay del 25 de junio; era prácticamente igual, solo que tenía
seis franjas en vez de siete.