Entre las muchas manifestaciones folclóricas del
Cusco se destacan las danzas. Son la expresión
cultural más significativa. Casi no existe celebración sin bailarines, especialmente
las fiestas patronales, de alto matiz religioso, las del ciclo
productivo, carnavales, aniversarios y fiestas privadas. Existen decenas de danzas
cusqueñas, muchas de las cuales se ejecutan también en otros departamentos
del Perú. Cada una tiene grupos estables o cuadrillas, cuyos miembros
suelen pertenecer a ellas por devoción a alguna virgen o santo. Cada cuadrilla tiene
un caporal que organiza las actividades del grupo. En muchos casos se trata de bailes
ejecutados sólo por hombres, a veces con una mujer que acompaña al caporal. Entre
las danzas cusqueñas de mayor presencia en las fiestas se encuentran:
Cápac Colla: Representa a los comerciantes del altiplano andino
que iban al Cusco en la colonia a intercambiar productos para Potosí.
Es una danza de mucho prestigio, cuyo traje se caracteriza por una montera rectangular
muy decorada con lentejuelas y una máscara blanca tejida. La imilla, dama colla,
es muy elegante.
Cápac Chuncho: Danza guerrera, de origen Inca,
figura los constantes enfrentamientos con los habitantes de la selva
y también el trueque con ellos. Se usan grandes penachos de coloridas plumas de
guacamayo y una máscara de malla fina de alambre.
Negrillo: Rememora la presencia de los esclavos negros y tiene
elementos religiosos. Se caracteriza por una máscara negra de yeso sobre la cual
va un sombrero muy adornado.
Ukuku: Es un bailarín que no forma grupos sino que acompaña a las
comparsas, copiando ágilmente sus pasos. El ukuku representa un mundo entre animal
y humano, se viste con un traje que parece la piel de un animal y se cubre con una
máscara semejante.
Así mismo en las provincias de Calca, Canchis
y de Quispicanchi destacan las siguientes: